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Autores:
Mario Lion, Daniel Burak, Beatriz Pustilnik.
El
Bar El Chino es un boliche de paredes descascaradas en donde
se conserva la esencia del tango. Sus veteranos personajes son emblemáticos,
especialmente su creador, Jorge Garcés, "El Chino".
Mientras vivió, El Chino convocó a diversos públicos,
que encontraban en el lugar y en sus artistas el valor de lo auténtico,
sin disfraces ni artificios comerciales.Jorge
(47), cineasta, cumple años; sus amigos lo llevan al Bar
El Chino. Saben que ese lugar es especial para él. Durante
meses filmó imágenes, con la idea de capturar desde
un documental, la esencia de lo que allí se transmitía.
Se hizo amigo del dueño y de su gente. Cuando el Chino murió,
entristecido, interrumpió el rodaje. Jorge sobrevive realizando
institucionales que no le interesan. Filma la construcción
de una autopista para una empresa española, subcontratado
por Jesús, a quien conoce de la época de su exilio
en España. Tras la separación, en Madrid, quedaron
su ex mujer y su hijo. Mientras esa noche festeja en el boliche,
ve a Martina, que está tomando imágenes para la televisión.
Entró indiferente, pero quedó atrapada por el clima
cálido del bar. Al día siguiente, Martina ve las imágenes
que grabó, y proyecta hacer un documental. Se entera de que
alguien tiene material filmado de antes de la muerte del Chino y
va a verlo.
Es
Jorge. Luego de varias visitas, le propone realizar juntos la película;
Jorge desconfía, Martina lo convence. Beto, compañero
de trabajo de Martina, con quien sostiene una relación ocasional,
provee equipos de trabajo que consigue a cambio de unos pesos. Jorge,
alentado por Martina, le ofrece la película a Jesús
quien acepta comprarla y le envía un adelanto. Martina y
Jorge son felices haciendo lo que les gusta. Filman nuevos encuentros
y sienten que esa búsqueda los une. Jesús llega a
Buenos Aires, reclama el trabajo de la autopista que está
retrasado. Martina le ofrece ayuda a Jorge. Durante esas largas
jornadas y en medio de la urgencia, disfrutan de su primera noche
de amor. La situación en el país comienza a ser caótica:
los bancos se quedan con el dinero de la gente, ("corralito"). Queda
atrapado así el dinero que Jesús le envió a
Jorge como adelanto del documental. Hay manifestaciones populares,
"cacerolazos" de los que Jorge y Martina participan. Pese a todo,
terminan el trabajo para Jesús. Ante la situación
incierta del país, la empresa de autopistas decide suspender
las inversiones y no compra el video. Esta situación lo lleva
a Jesús a desistir de la compra de la pel’cula del Chino.
Triste, Jorge vuelve al estudio donde Martina lo espera con otra
mala noticia: Beto se enteró de su relación con Jorge
y retiró su ayuda para el documental. A pesar de las dificultades
intentan terminar el proyecto documental. Pero Jesús le ofrece
trabajo en España a Martina y ella acepta. Jorge se decepciona.
Se despide con una serenata que le ofrecen los cantores del boliche.
Le entrega un casete con partes de la película para que se
lo dé a su hijo. Sin la presencia de Martina, con el dinero
acorralado y sin equipos adecuados, abandona de nuevo el proyecto.
Se deprime. Sus amigos tratan de ayudarlo.
El
hijo, ante las noticias alarmantes sobre la Argentina, viaja a Buenos
Aires. Le trae una novedad: lo convertirá en abuelo y le
entrega un regalo: un video que le envía Martina con el testimonio
de José Sacristán, el actor español amigo del
Chino. Jorge se recompone. Nacho visita el boliche del Chino y se
saca fotos. Antes de volver a España, Jorge le regala el
Pichuco, un títere que había hecho su abuelo. A su
vez Nacho le regala a Jorge un títere del Chino, hecho durante
su visita al padre. Cuando Jorge ingresa a la casa, ve un foto de
Nacho en el boliche del Chino y ve un video de uno de los personajes
del boliche. Entonces decide que seguir vale la pena. Toma su chaleco
de cineasta, recicla casetes y con su pequeña cámara,
inicia el tramo final de su obra.
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