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INES
CALANDRIA
Su verdadero nombre es Inés Arce, tiene una voz finita y
suave como Libertad Lamarque. Empezó a los ocho años
en la radio, estuvo en el coro del Colón. En el momento del
rodaje tiene 74 años. Para ella el bar del CHINO es un lugar
sin disfraces, donde se conserva la identidad. Bailaba el tango
con su hermano hasta los 18 años, practicaban durante la
semana para el sábado ir a la milonga. Dejó de cantar
y bailar cuando se casó a los 22 años, a causa de
los celos del marido. Retomó el canto a los 40. Vecina del
Chino, él la descubrió un día en el club La
Providencia por casualidad y la llevó al boliche, desde entonces
va todos los sábados y es parte del show. El tango le cuenta
una historia en tres minutos, asegura; cuando una es joven tiene
más voz, pero a la edad madura el tango se siente. Se pone
el corazón y el sentimiento. Cantó serenatas y es
como casi todos hincha de Huracán. Le da pena que los muy
jóvenes no valoren el tango, que no tengan identidad. Compara
el tango con la mœsica negra, las dos protestan y reniegan. Su familia
era de Galicia y de Andalucía, canta algunas canciones en
andaluz como Eladia Blazquez. En las fiestas se reúnen como
veinte y bailan en la vereda. EL CHINO para ella era un bohemio
y la casa donde funciona el bar, gracias a su arquitectura conserva
la identidad. Está casada desde hace 55 años; el marido
dice -"a m’ todas las canciones me gustan, basta que las cante
ella". Inés extraña el tiempo en que las personas
se regalaban la tarde para tomar mate y escuchar radio sentadas
en la puerta de la calle, al contrario de la época actual
a la que considera una vorágine.
Para
contactar a Inés Arce: TE. + 54 - 11- 4912- 6698
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EL
TOTO ACOSTA
Enrique
Alfredo Acosta, canta solo pero en la entrevista lo acompaña
su señora, LA TOTA, Antonina Procopio. En su casa también
llena de plantas, de luz, de historias singulares, intercalan un
diálogo de complicidades, hablan del amor a los 60, con su
romanticismo, la conquista y las estrategias para tolerar los exabruptos.
El TOTO habla o canta y la TOTA mueve los labios, cuando le dan
cabida opina, elogia a su marido y lo mira como si tuviera quince
años. Tienen setenta y est‡n juntos desde hace diez. Cuentan
cómo se conocieron, sus viajes en colectivo de una punta
a la otra de la ciudad para llegar a lo de EL CHINO. El TOTO es
el Gardel del boliche, por su repertorio, su estilo sobrio y afinado.
En su tiempo libre le gusta hacer tareas en la casa, arreglos, bricolages.
Al TOTO lo conquistó la alegría de su mujer, fue soltero
hasta que la conoció a los sesenta. A ella le atrajo su canción,
su porte, su talento. Los dos cocinan, se complementan, se comprenden.
Para
contactar al toto Acosta:
TE. + 54 - 11 - 4760-2996
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El
TANO
Walter
Barberis. Ten’a 71 años en el momento del rodaje. Es el filósofo
del Bar. Canta, esculpe, pinta. Vive en su casa de barrio, rodeado
de fotos, plantas y esculturas propias que representan desde el
amor de una mujer hasta la locura de la guerra. Muestra cada parte
de su casa y de su vida con la pasión del que ha vivido siempre
en contacto con lo más genuino de su alma. El alma es una
energía que tenemos adentro, que se arrincona facilmente
cuando no le damos cabida y se agiganta cuando le damos amplitud.
Para él la mujer es el motor del hombre, y el desarraigo
un dolor no natural. Vino de Italia en su adolescencia y desde entonces
su corazón vive partido en dos. Extraña Pompeya y
el riachuelo cuando viaja, tiene sus raíces en el país
de origen, de donde eran sus padres a quienes recuerda con devoción.
Mamá me decía cuando tengas una pena, Walter, vos
cantá Se nutre de los libros, de sus enseñanzas. Para
él la soledad y la libertad van de la mano y el hombre no
debe renunciar a ellas. El desarraigo es un gran constructor de
tangos. En el tango no hay alegría. Todas sus frases y sus
pensamientos quedaron en quienes lo rodearon.
Walter falleció en setiembre de 2001.
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ABEL
FRIAS
Guitarrista,
folklorista. De voz patente y sentida. Compañero de todos
los cantantes de las noches de lo del Chino a quien conocía
desde más de 30 años. Lo sedujo el estilo del Chino
y ahí ancló. Un porfesional que ha volcado su vocación
artística en un rducto donde las noches comenzaban a las
12 y no tenían horario para terminar. Abel, acompañaba
a todos desde el principio al fin.
Para
contactarse con Abel Frías:
TE. + 54 - 11 - 4901-5537
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CRISTINA
DE LOS ANGELES
Canta desde que era chica. Es el alma femenina del bar, empieza
el show improvisando una bienvenida llena de poesía, de sentimiento.
Canta como ninguna. Habla de su mamá y de su hija con amor,
con nostalgia. Vivió en Estados Unidos y en Perú,
volvió porque extrañaba. Quiere recuperar los olores
y sabores de su patria. "Volví a lo del Chino a reencontrarme
con los sabores, los olores de uno".
Lo suyo era el folklore, curiosamente en Estados Unidos casi por
casualidad empieza a cantar tangos, acompañada primero por
su guitarra, después por uno de los pocos bandoneones que
circulan por el país. Vive sola, su hija está casada
y su madre murió. Tiene una colección de cajitas que
hizo Porota, a quien tanto quiere, y una de mates. Dice que los
argentinos tienen alma de extranjeros. El Chino era para ella es
un tipo puro, ingenuo, cristalino. Cantó serenatas, en distintos
escenarios de aquí y de Nueva York, Perú, Uruguay
y por todo el país.
Para
contactarse con Cristina de los Angeles:
TE. + 54 - 11 - 4957-1477
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HORACIO
PUCCIO ACOSTA
Tiene 68 años, y tres hijos; es viudo.
Empezó a cantar a los cuatro años. Estudió
canto durante veinte años y cantó con los grandes.
En Picadilly, en el Luna Park. Recuerda la fiesta familiar y dice
que prefería los tangos fuertes pero que El Chino le pidió
que cantase milongas para levantar el ambiente y desde entonces
es el que le da un toque de humor al show.
Cantaba en cabarets, salía de gira por el interior pero extrañaba
a la familia. Piensa que es increíble cómo una persona
que te escribe te puede detallar casi una vida en un pedacito así
de letra... Eso es el tango para él.
Una vida en un pedacito de letra. Durante la entrevista canta. Mecha
su canción con la historia de sus trabajos, fue vidrierista,
tuvo un taller y se intoxicó con la pintura, ganó
plata y perdió.
Valora la amistad aunque siente que lo traicionaron cuando anduvo
en la mala. Cantó serenatas. El tango y el boliche para él
tienen que ver con la mujer, el humo y el alcohol.
Para
contactarse con Horacio Acosta:
TE. + 54 - 11 - 4218-4517
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CARLOS
RAGO (56)
El
más jóven de la troup. Cantor por las noches, remisero
de día. Empezó a los quince años después
de haber ganado un concurso: "fue un fraude" recuerda risueño,
"me aplaudieron mis amigos". Estudió canto. Conoció
al Chino por más de 25 años, cuando el Boliche era
sobre todo un lugar de peñas y de hombres. También
dio serenatas. El bar para él es un lugar familiar, de barrio.
Vivió en Barracas, en Lanús, en Villa Soldati. El
público le transmite emoción. Valora la amistad, la
presencia de extranjeros, de Sacristán. Canta Lágrimas
de sangre, porque le recuerda una historia de amor que vivió
y sufrió.
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